PP y UPC desvelan en el pleno su opinión favorable a la planta de vertidos de obra.
PP y UPC, los dos partidos que conforman equipo de Gobierno en Golmayo, desvelaron ayer por fin su posición ante el proyecto presentado en el Ayuntamiento para desarrollar una planta de tratamiento de residuos de la construcción en el término de Carbonera.
Ante el pleno, y a preguntas del portavoz del PSOE, Ángel de la Dedicación, el alcalde (del PP), Félix Cubillo, y el teniente de alcalde y concejal de Urbanismo (de UPC), Benito Serrado, coincidieron en su visión favorable al proyecto porque “por lo que hemos visto no contamina nada”, aunque advirtieron de que su ‘sí’ a la planta estará marcado por la resolución de “algunos matices”, centrados principalmente en el incremento del tránsito de camiones.
Su punto de vista común fue desvelado tras un sorprendente debate en el que se evidenció de nuevo la falta de comunicación entre los socios de Gobierno en Golmayo. El alcalde, y sus compañeros del PP, llegaron a asegurar incluso que se habían enterado del inicio del trámite para la planta (la solicitud de licencia ambiental para la planta) por la prensa.
“Para mí fue una sorpresa verlo el otro día en los periódicos porque había dicho a los técnicos que el proyecto se dejara aquí parado para estudiarlo”, admitió Cubillo. Serrano -que fue quien firmó la orden para iniciar el trámite (a instancia de la empresa)- se excusó: “Hice lo que legalmente debía”. Además, indicó, “no tenía constancia de que el alcalde hubiera dicho que se dejara el tema parado”. De todos modos, advirtió, “lo que piden ustedes es una ilegalidad”, en alusión a que no se puede parar un trámite sin una justificación técnica.
112 camiones al día
Al margen de la polémica sobre el inicio del proceso, fueron los “matices” alegados por el equipo de Gobierno la base sobre la que se apoyó el alegato del portavoz del PSOE para oponerse a la iniciativa. De la Dedicación calculó que la planta supondrá el tránsito de 112 camiones al día (contando tanto la entrada de escombros como la salida del material ya reciclado), “un camión cada cuatro minutos”, y lamentó que el municipio sea siempre “el foco de mierda de Soria”. “Si no contamina, que lo metan en Valcorba”, apuntó.
Sin embargo, las voces del PSOE tampoco fueron ayer unánimes y la visión de De la Dedicación Rocha no fue compartida ni por el otro edil del PSOE en Golmayo ni por sus compañeros de partido en el Ayuntamiento de Soria, que horas antes se habían reunido con los concejales de Golmayo para tratar el asunto. “Respeto la autonomía de los grupos municipales, pero el PSOE tiene claro que se debe apoyar una iniciativa de ámbito provincial que es importante y necesaria, no sólo para Soria, sino para toda la provincia”, indicó ayer el alcalde de Soria y secretario provincial del PSOE, Carlos Martínez, quien anunció, “intentaremos hablar con los concejales para tener un posicionamiento claro como partido”.
Al margen de estas cuestiones, y en alusión a la reunión mantenida con los ediles de Golmayo por la mañana, el regidor de la capital apostó por el “entendimiento” y la “colaboración institucional” para apoyar la iniciativa que permitirá sellar el Vellosillo, y confió en que “nadie ponga trabas a ninguna empresa de estas características”.
En alusión a la propuesta que Cubillo lanzó a los medios para que Soria aporte contraprestaciones a Golmayo por ubicar allí la planta, Martínez aseguró ayer, “a nosotros no se nos ha planteado este tema como exigencia en ningún momento”, y advirtió además que “Soria no va a entrar en esta línea nunca”. “Colaboración, toda la necesaria; pero no contraprestaciones”, ratificó.
Heraldo de Soria 31012010




