La promotora pide al Ayuntamiento de Soria que exija el tratamiento de escombros para que su planta sea viable.
La planta de tratamiento de residuos de construcción y demolición que proyecta la UTE Reciclajes Soria en Golmayo (en término de Carbonera de Frentes) podría suponer la creación de entre diez y doce empleos directos y una inversión que oscilará “desde los 400.000-500.000 euros hasta los dos millones de euros”, dependiendo del proyecto de ejecución final y de las exigencias que estipule el Ayuntamiento de Soria, que es quien debe encargarse de regular, a través de una ordenanza específica, el desvío del material de construcción a la planta de Golmayo para su tratamiento y reciclaje.
Es la previsión que maneja la promotora, la UTE Reciclajes Soria representada por José Julián Beltrán Latorre (representante también de la empresa Construcciones Beltrán Moñux) y en la que están integradas “varias empresas del sector” de capital soriano y “una de fuera especializada en plantas de tratamiento de este tipo”, según indicó ayer Beltrán Latorre en declaraciones a este medio. El portavoz de la empresa declinó desvelar los nombres de las firmas participantes para guardar la privacidad del proyecto pero avanzó que “son todas del sector”.
Aunque la ejecución de la iniciativa vendrá marcada por la propia tramitación y por la concesión de los correspondientes permisos, lo cierto es que la empresa ya ha dado el primer paso para hacer realidad el proyecto. Según publicó ayer HERALDO DE SORIA, la UTE ha presentado ante el Ayuntamiento de Golmayo el proyecto de actividad sobre el que se sustenta la solicitud de licencia ambiental.
“Hemos decidido adelantarnos un poco al Ayuntamiento pidiendo los permisos medioambientales, pero la realidad es que el proyecto está, sobre todo, en manos del Ayuntamiento de Soria”, advirtió el promotor.
Aludió así a que, aunque la iniciativa se proyecta en el término de Golmayo y deberá ser éste el que otorgue el uso del suelo, la viabilidad del proyecto depende principalmente del Ayuntamiento capitalino. Y es que es el Consistorio de Soria el que tiene la capacidad para exigir a las constructoras de la capital -por ordenanza- que lleven sus residuos de obra a una planta adecuada, lo que permitiría dotar a la instalación de un número mínimo de residuos de obra y construcción con los que funcionar.
“La planta está en el término de Golmayo y por eso se ha presentado en Golmayo, pero está hecho para el Ayuntamiento de Soria”, explicó al respecto el promotor, quien incidió en que “a esa planta deberán ir, en teoría, todos los residuos de construcción de la provincia o, por lo menos, de un radio de unos 10-15 kilómetros”. “Además, hay una Directiva Europea que lo obliga o lo va a exigir en breve”, añadió Beltrán en alusión al inicio del trámite.
“NO ES UNA ESCOMBRERA”
Golmayo ya conoce el proyecto
En cuanto a la ubicación elegida (en el término de Carbonera), el promotor explicó que los terrenos son de su propiedad y eso facilita bastante el trámite y abarata el proyecto, e indicó además el leve impacto visual que la iniciativa causaría ya que se sitúa en las inmediaciones del Centro de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos (CTR) y del vertedero municipal y está además en una zona de difícil visibilidad.
Al hilo de estas consideraciones, y ante la posibilidad de que el Ayuntamiento de Golmayo se oponga a la iniciativa como ya hizo hace algunos meses cuando se dio a conocer la intención de Soria de llevar a esa zona (Sierra San Marcos) parte de los escombros de la ciudad para desahogar el Vellosillo, Beltrán matizó que “ésto no es una escombrera y no tiene nada que ver con una escombrera”, e insistió en que “es una planta de tratamiento de residuos de construcción”.
Por ello, consideró, “el Ayuntamiento de Golmayo no tiene que estar ni a favor ni en contra, sino valorar el proyecto que se presenta, que evidentemente llevará aparejada una inversión y unos puestos de trabajo”. Además, añadió, “evidentemente vamos a intentar que esos empleos sean ocupados por gente de Golmayo, porque es lógico que se aporte al pueblo”.
RENTABLE, “A LARGO PLAZO”
“Es obligatorio y hay que ser pioneros”
El representante de Reciclajes Soria reconoció que esta iniciativa surge principalmente “ante la necesidad” de disponer de un espacio donde depositar los residuos de construcción y dada también la exigencia legal que obliga a los constructores a ofrecer una alternativa para el tratamiento y reciclaje de sus residuos, si bien apuntó que “es una necesidad, pero también un negocio”. “El proyecto no va a ser rentable a corto plazo porque evidentemente en Soria hay poco volumen, pero hay que mirarlo a largo plazo”, subrayó Beltrán. Además, indicó, “es algo que en un futuro va a ser obligatorio, y vamos a ser pioneros”.
En cuanto a la alternativa que este proyecto supondrá para el Vellosillo, el constructor soriano recordó la crítica situación que soporta en estos momentos el vertedero, totalmente colapsado, y señaló: “Es indecente y ofrece una muy mala imagen de Soria, especialmente cuando se viene de La Rioja. Además, es incluso peligroso y ya se han vivido algunos accidentes”. Por ello, insistió, es necesario ofrecer una alternativa a los empresarios para depositar sus escombros.
AYUNTAMIENTO DE SORIA
Dispuesto a toda colaboración
El proyecto de la planta de tratamiento de residuos de construcción ha sentado de manera excepcional en el Ayuntamiento de Soria, donde ven en este proyecto la “mejor solución” para sellar definitivamente el vertedero de la ciudad.
“El Vellosillo es ahora mismo la única opción para no perjudicar a la construcción, que debe depositar los residuos en algún sitio, y por eso no se ha sellado todavía. Pero, desde luego, si hay una alternativa como la de Golmayo, desde el Ayuntamiento de Soria vamos a hacer todo lo posible para que los escombros vayan allí y tengan el tratamiento adecuado, y se pueda sellar de una vez el Vellosillo”, comprometió ayer el concejal de Servicios Locales, Javier Antón.
El edil admitió que “en este caso el Ayuntamiento de Soria tiene poco que decidir sobre la ubicación, ya que se plantea en término de Golmayo” y es éste el que tiene la última palabra para conceder el uso del suelo, si bien aseguró que, si sale adelante la iniciativa, “haremos todo lo que esté en nuestra mano para que funcione”. En ese apoyo entra, anunció, la modificación de las ordenanzas para obligar a los constructores a tratar sus residuos, lo que supondría asegurar material de entrada a la explotación. “Garantizamos que vamos a exigir que los residuos de construcción acaben en una planta de este tipo”, concluyó.
Heraldo de Soria 29/01/2010




